martes, 15 de diciembre de 2009

Pequeños grandes detalles

Creo que últimamente voy demasiado al grano, quizá por la falta de tiempo y me olvido de esas pequeñas cosas que hacen que se me caiga la baba con mi niño. O, simplemente, es que no hay palabras para explicarlo. Supongo que son cosas inexplicables que contribuyen a la idea que es maravilloso ser madre.


Cuando tu niño te mira a los ojos y te sonrie aunque sólo sea para sacarte las gafas un segundo después con total precisión, se te derrite el corazón. O cuando lo llamas y viene gateando detrás tuyo riendo como loco para pillarte es algo que no tiene precio ni comparación. Ahora Miquel ha aprendido a dar palmitas y le encanta hacerlo. Incluso mientras le canto una nana para que se duerma. Ya me está bien que se crea que canto bien (esperemos que sea cuestión de mal gusto y no de mal oído) pero la intención de la nana es ¡dormirlo!

Aun no sabe dar besitos pero cuando ve al nene del espejo, se divierte acercando su boquita y baboseándolo todo. Cuando te "besa" acerca su boquita abierta a tu cara y te llena de babas


Miquel sigue siendo un terremoto, ya le va cogiendo el truco a lo de andar. Lo del sueño, ahí andamos, un día duerme una siesta de dos horas, otros de veinte minutos y otros, no hay siesta. Ahora pocas noches se despierta y duerme muy bien en su cuna pero hay noches que pide pecho, entonces ya se queda en nuestra cama y hacemos colecho. Pienso que es una práctica muy saludable pero prefiero no hacerlo por comodidad. Os explico:

Antes, hace meses, le daba pecho en la cama, se quedaba dormido e inmóvil y ahí se acabó la historia. Ahora no sé si hago colecho o boxeo: busca la teta, mamando se retuerce, no para quieto, se abalanza contra mí, coge la otra teta con algún mordisco que otro. Cuando se ha saciado, se pone de rodillas apoyando una manita en mi pecho y otra en mi cuello ¡socorro! y se incorpora gritando para "despertar" a su padre. Yo le hablo bajito y tranquila, lo intento colocar tumbado y le canto pero él rebota y se pone de pie en la barandilla de la cama ¡Me da un miedo!. Lo cojo al vuelo y lo siento. Vuelve a apoyarse en mi estómago para balancearse. Lo tumbo y se enfada, se pone a mamar con energía y vuelve a botar sobre mi páncreas o cuello, tanto da. Así unas quince veces. Cuando, al fin, lo consigo dormir es de puro agotamiento. Jordi se va a trabajar y me lo pasa a la cuna o lo deja conmigo. Si lo deja conmigo, no sé como se lo hace que yo acabo en la otra punta de la cama y con la cabeza de Miquel empotrada en mi espalda ¿Esto es lo que se entiende por colecho?

El viernes el niño se despertó y como quería evitar el dolor de estómago por la paliza, fui yo a su habitación a darle el pecho. Después de dárselo y dormirlo en brazos, lo acosté en su cuna, así lo hice cuatro veces en hora y media. Al final, me lo llevé a la cama mas despierto que un ajo. Me bapuleó por menos tiempo y se quedó dormido. ¿Qué hago mal? ¿Es así el colecho? Realmente, agotador.

No os he contado que mi invento funciona de fábula. Recordareis que tengo un cinturón de ortopedia para la silla. A este cinturón, mi madre le cosió dos largas tiras en el centro. Estas tiras se las paso al niño entre las piernas, Se las cruzo a su espalda y después a mi espalda y las ato en el pecho del niño, así queda super seguro y no existe el problema de la mochila que le queda pequeña.

4 comentarios:

aprendizdemadre dijo...

Hola, me gusta mucho tu blog y me encantas tú. Eres sorprendente. Que sepas que a partir de ahora sigo tu blog desde el mio que es también de maternidad. Con lo del colecho tú tranquila que esa actividad nocturna de los bebés es, hasta cierto punto, normal. Enhorabuena y un abrazo!

Anónimo dijo...

Creo que es colecho, pero por si quieres estar más tranquila y sobre todo, con la seguridad de hacerlo "casi" bien ( je,je...lo intentamos, pero somos humanos) a mi me ayudó el libro " Dormir sin lágrimas" de Rosa Jové. Pasan por temporadas mejores y peores, más activas y menos, y cuanto más crecen más se dan cuenta de que cuando se duermen se quedan sólos. Dormir o no dormir...esa es la cuestión!!! Otro libro interesante es "Nuestros hijos y nosotros". Muchos ánimos, mucha paciencia y feliz návidad!

shanteparkhurst dijo...

請繼續發表好文!加油加油再加油!..................................................

EVA dijo...

Hola,
Me parece muy practico lo que propones de la mochila con cinturon de ortopedia.
Te invito a que conozcas mi blog y mi tienda, donde confeccionamos portazagales. Un par de veces los hemos hecho especiales (tiras mas largas) para papas en sillas de ruedas, pero nunca para mamas.