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viernes, 4 de noviembre de 2011

Diario de una mamá canguro. Manual de Porteo adaptado

Por fin ha adquirido forma mi nuevo hijo de papel. Después de meses de trabajo, doy por finalizada una obra que considero muy importante. Maternidad adaptada fue una revelación por que en ella contaba la experiencia de mi embarazo. No existía anteriormente literatura sobre este periodo tan importantte vivido por una mujer discapacitada.

El embarazo solo es el inicio, el boceto donde vas imaginando como será tu vida como madre. Pero cuando llega esa criatura, la realidad supera con creces tus perspectivas y, en ocasiones, te desborda. En este nuevo libro cuento como hago frente a los cambios que experimento en mi vida y en mi interior conociendo y cuidando de mi hijo. Sin duda, es una experiencia maravillosa que te ayuda a crecer como persona pero no deja de ser un shock para una persona que ha sido sobre protegida toda su vida por su discapacidad.

Diario de una mamá canguro. Manual de porteo adaptado es un libro mucho más ambicioso que un simple diario. Ya que relato las alegrias y los problemas que encuentro en el cuidado de mi hijo pero además doy claves para facilitar el cuidado y el porteo de un bebé a pesar de mi discapacidad. Ideas que pueden resultar de interés a cualquier madre o padre tenga o no discapacidad.

No falta la crítica social a problemas cotidianos con que nos encontramos a diario las personas con diversidad funcional. Una crítica irónica a barreras que pasan desapercibidas para el resto de la sociedad.

Diario de una mamá canguro. Manual de porteo adaptado.

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jueves, 16 de junio de 2011

Yo porteo, tú porteas, él portea....

Llevo desconectada del blog demasiado tiempo. Por dos motivos: Primero por que Miquel se resiste a hacer la siesta. Casi siempre la hace pero muy tarde o se queda dormido cuando ya lo cojo en mi regazo para salir a la calle. El segundo motivo es que el poco tiempo que me deja lo dedico a escribir. Si, quiero terminar mi segundo libro sobre maternidad. Era un trabajo que lo tenía algo parado por que se nutre del blog y ya veis como está este. No sé como finalizarlo, me encontraba estancada.
Pero tuve una buena idea: Elaborar un apéndice sobre porteo: Historia, tipos, maneras... Y ha sido zambullirme tímidamente en el tema y encontrar un océano inmenso por describir. El porteo de los niños ha sido tan natural como respirar desde la prehistoria y cada cultura ha encontrado su manera de llevar a los niños demostrándoles afecto y cariño. He encontrado mucha información y más que espero descubrir. Yo me adentré en este mundo por que no podía llevar el carrito pero después descubrí todos los beneficios que conlleva llevar a tu hijo pegadito a tí y lo agradable que es. No es solo una manera de llevar a tu hijo, es una manera de vivir la maternidad. Los beneficios son múltiples tanto para el niño como para el porteador.
Me gustaría recoger testimonios de diferentes lugares del mundo con diferentes portabebés y describir si estos son adecuados para un porteador discapacitado o no.
Hablando de porteo, lo estoy dejando... ¡Es broma! Me encanta llevar a Miquelet en mi regazo pero es cierto que últimamente le pongo más los tirantes para que camine a mi ladito o “empujando” mi silla que le encanta. Durante una temporada, no lo hice por que el niño se subía a la parte trasera de mi silla y no me parecía seguro pero ¡he encontrado la solución! Mejor dicho, la encontró Miquelet: Un día lo bajé y antes de que me diera cuenta registraba mi bolso y cogía el paraguas. Fue todo el camino jugando con el paraguas y se olvidó de subir a mi silla. Así que ahora siempre salimos con algún juguete para que juegue mientras camina a mi ladito. Le he comprado un juguete de los que se arrastran por el suelo con un palo y le encanta. Excepto ayer, antes de salir de casa encontró un hilo y se pasó el camino jugando con el hilo mientras yo cargaba como podía con el juguetito rodante…. Para que luego digan que los niños son exigentes. Pero una cosa queda clara: si él va ocupado con el juguete le pide al abuelo o a la abuela que empujen mi silla, si no, no va a gusto (mi silla es electrónica).




lunes, 22 de marzo de 2010

Feliz día del padre!!!!!!!!!

Este año, si. Hace un año, este día pasó desapercibido casi por que estaba totalmente absorvida por un bebé de 20 días, con problemas para cogerse al pecho, con problemas para vestirlo, cambiarlo, sacarlo... UFF! Qué lejos veo todo aquello y sólo ha pasado un año.

Gracias a las siestas de Miquel y a mis padres le he podido preparar un fotolibro al papá para el día del padre ¡ha quedado precioso! De verdad que estoy muy contenta de todo lo que he hecho, de todo lo que he descubierto que podía hacer. Que el niño se haga grande, no es un inconveniente sino una ventaja. Ya te ayuda a la hora de vestirle, juega contigo a esconderse la carita mientras le cambias el pañal, te sigue a donde vas. Aquella frase que dije de "los problemas crecen"... pues va a ser que no, que disminuyen. Si, el niño pesa más, claro, pero llevarlo en mi regazo es cada vez más fácil por que se aguanta mejor. Las grandes tiras que le puse al cinturón, se las sigo poniendo por precaución pero casi no hacen falta. Ahora lo que hago es poner al niño en mi regazo con el cinturón ya abrochado. Le paso el cinturón por la cabeza (ya no se molesta por eso), los cintos de la entrepierna, los ato a un brazo de la silla y ¡a la calle! Todo es más fácil ahora.

Hace un año, lloraba por que el niño no quería el pecho. Ahora mama de todas las maneras, hasta las más estrambóticas. Nunca se ha estado quieto al pecho (excepto cuando quiere dormir) pero es que ahora me lo engancha desde cualquier posicisión y hace "el baile del culito" mientras mama y yo me río. Y, evidentemente, al comer ya casi de todo, el pecho no es cuestión de horas y horas, si no de minutos o chupetones. Ahora, lo puedo poner yo en la trona, ya que mis padres me regalaron por navidad una trona que se puede poner la silla en el suelo, a esa altura si que puedo manipular al niño para meterlo en la trona para merendar.

Vaya, me siento acaparadora de este post que era para el día del padre ¡jejeje! Pero es que me siento feliz por todo esto y todo lo he conseguido en un año. Ya empieza a caminar sólo en la calle, dentro de poco echaré de menos estos momentos mientras le pongo la quinta marcha a la silla para alcanzarle...