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sábado, 3 de diciembre de 2011

Aventuras de alcoba

Lamento esta desaparición tan larga pero es que en este mes han pasado muchas cosas. Hemos estado invadidos por virus estomacales y constipados varios todos los miembros de la casa. Miquel ahora se está recuperando de su primera otitis y yo de un constipado persistente.

Este último mes Miquel ha empezado a ir a piscina una vez a la semana. Va con su abuelo ya que la guarderia tuvo el detalle de buscar un gimnasio con mil escaleras. Pero algún día me lo montaré para ir a verle nadar. Miquel va feliz a la piscina ¡le encanta el agua! Ese día se queda sin siesta o la hace en el coche de vuelta. Últimamente las siestas las hace connmigo en mi cama, en el sofá del comedor o en su futura cama. No hay sitio fijo.

Al estar malito, con fiebre y mucha tos, hemos decidido que duerma com nosotros en nuestra cama. Tenemos más que comprobado que cuando duerme solo tose y se destapa y cuando duerme al lado de uno duerme tranquilamente. Si, lo sé, dejamos de practicar el colecho por que el niño no se estaba quieto pero al estar k.o. por la fiebre durmió sin problemas. Los problemas los tuvimos nosotros que nos encontrábamos super estrechos. Particularmente yo, creo que no estoy hecha para el colecho. Estoy acostumbrada a dormir sobre el lado derecho y si lo hago mucho tiempo sobre el lado izquierdo para dormir de cara al niño, acabo con un dolor de espalda impresionante. Otro problema es que debería dormir completamente recta para ocupar menos sitio en la cama y eso me es muy complicado. Pasamos la primera noche con miedo de caernos de la cama. La segunda noche, Jordi desertó y se fue a una cama individual. El niño estaba mucho mejor y me costó algo dormirlo pero la clave está en no hacerle mucho caso y decirle que hay que dormir. Estando todo a oscuras, el niño acaba por dormirse. Intento que no mame y le doy la espalda por lo que he explicado antes. Me gusta que aprenda a dormirse sin la teta aunque duerma con mamá. Con el constipado que llevo encima lo que menos me apetece es descubrirme el pecho. Si, ya sé que existen camisetas de lactancia pero yo no tengo ninguna después de casi tres años por que como lo voy a dejar ya... Al dormir los dos solitos en la cama grande dormimos de fábula. En la tercera noche, el niño ya estaba bastante mejor y su padre lo deja dormido sin problemas en su cuna. No hay planes de colecho pero una vez dormido el niño empieza a toser, toser y toser ¡A la cama con los papis! Esta vez el niño se espabiló demasiado y a pesar de apagar las luces, Miquel no callaba "papa,papa,papa,papa" P:"¿Quéeee?" M:"¿Te encuentras bien?" P:"Si, ¿y tú, te encuentras bien?" M:"siiiiiiiiiiii!" P: "pues a dormir" M: "NO QUIERO DORMIR,NO QUIERO DORMIR, NO QUIERO DORMIR!" Y así media hora hasta que se quedó dormido. No sé muy bien por qué pero esta vez descansamos mejor a pesar de dormir los tres apretujados.

Esperamos sacarnos pronto estos virus de encima, Miquel ya ha mejorado mucho aunque es un suplicio darle la medicina.

sábado, 13 de agosto de 2011

Verano de aprendizaje para mamá

Mi deber como madre es educar y enseñar a mi hijo pero es curioso como muchas veces pienso que pasa justo lo contrario: mi hijo me enseña grandes lecciones.
Llevo meses con la firme decisión de dejar el pecho, la proximidad de septiembre y la guardería me puso nerviosa y escuché atenta los trucos que hay para quitar el pecho rapidamente sin respetar los deseos del niño. Curiosamente, a tu peluquera y a tu vecina esa estrategia le fue de fábula y su niño enseguida superó el "trauma". Pero no es correcto y es cruel. Miquel ha tenido una infección dde garganta que le quitó el apetito e incluso se negaba a mamar. Creí que era un buen momento para dejar el pecho pero resultó el peor por que en cuanto mejoró un poco seguía sin querer comer pero no se separaba de la teta. Hemos vuelto al pediatra cansados de pelear con él para que coma y nos dieron un jarabe que abre el apetito. El niño no ha perdido peso, así que la cosa no es grave. Por primera vez, un pediatra me dijo que no era buena idea dejar el pecho ahora y que esperara ¡un añito más! Con la entrada en el cole será más fácil, en teoria. ¿Un año más? La verdad es que ya me parece mucho tiempo pero iremos haciendo...La idea de darle un jarabe nos pareció buena aunque nos abvirtió que sería lento. Debíamos dárselo por las mañanas. Pronto descubrimos que fue un error, Miquel no quiere jarabes ni con jeringuillas, no quiere ni probarlos aunque sean dulces. El intento de dárselo resultó desastroso: llanto y pataleta. Pensamos que si iba a ser así cada mañana, el niño acabaría odiando la trona e iba a ser peor el remedio que la enfermedad. No le hemos dado el jarabe pero si estamos variando más su comida. La papilla y los yogures le cuestan, así que se lo sustituimos por bocadillos de pan de molde con queso, salami o nocilla. Hoy le hemos dado melón con jamón y ha dejado el melón solito en el plato, tonto no es. El problema es que es casi imposible que pruebe cosas nuevas.
El aprendizaje de ir al water no es nada productivo si el niño no va contento y la costumbre "lógica" de ponerlo nada más levantarse solo conseguía hacerlo llorar. Si mama un poco antes va feliz e incluso ¡Hace pipi!
Estos días hemos hecho salidas. Después de leer esta entrada en el blog de una amiga sobre Port Aventura tenía pendiente ir a ver Sésamo Aventura. Port Aventura siempre nos resulta cansado pero hicimos el esfuerzo. Miquel iba conmigo en la silla o a caballito de su padre. La parte nueva de Sesamo Aventura relmente es preciosa. Lástima que la encontraramos atiborrada de gente. Vimos el espectáculo y a Miquel le entusiasmó, se hizo fotos con Elmo y subió a aquello en lo que no había cola. A la hora de comer fuimos a la Mediterranea, siempre hemos comido de fábula en el Far West pero pensamos que sería más económico allí (no lo fue) Al niño le pedimos unos nuggets de pollo que se negó a comer, cuando los probé yo para demostrarle lo buenos que estaban le dí toda la razón al niño y le compramos un bocadillo de queso que fue comiendo cuando despistaba la teta (La operación "en la calle no hay teta" vuelve a fracasar). Durmió la siesta en mis brazos mientras veíamos los bailes de la Polynesia.
Resumiendo: Todos los propósitos que me propuse en la entrada anterior no se pueden llevar a cabo pero no me siento fracasada. Creo que estaba equivocada en mi planteamiento. El niño es el que marca el ritmo de los cambios y así debe ser. Ahora desmontaremos su cuna para convertirla en cama, creo que ese cambio si le gustará. El mayor problema que implica esto es que el niño debe cambiar la orientación a la hora de acostarlo pero como las siestas (cuando lo acuesto yo) las hace en el sofá o encima mío... Y si alguna noche lo he de dormir yo a media noche ya me las ingeniaré para acostarlo. Sería maravilloso dormirlo sin teta y en su cuna, pero todo llegará. Niviuk tenía razón.
Miquel me ha vuelto a enseñar como un buen maestro.

lunes, 7 de febrero de 2011

Mi historia de la lactancia

Mi hijo tiene 23 meses y aun pide teta. Si me llegan a decir que pasaría esto cuando Miquel tenía dos meses no me lo creo ni loca.

Durante el embarazo estaba muy segura de querer dar el pecho a mi hijo. Me parecía saludable para él y para mí, algo hermoso y fácil. Debe ser algo natural, instintivo… Fui a charlas sobre lactancia que te prevenían sobre las grietas, mastitis… Pero curiosamente esos males eran tan fáciles de evitar poniendo bien al niño al pecho que para qué preocuparse. Así que he de reconocer que cuando aceptaba darle el pecho a mi hijo no tenía una visión realista del asunto.
A las 42 semanas se me programó el parto ya que el niño estaba perezoso. Antes de ir al hospital el día de la programación, rompí aguas en casa. Me hizo ilusión, quizás el parto sería natural. Al llegar al hospital, me monitorizaron y todo iba bien pero a la media hora el niño presentó sufrimiento fetal y hubo que hacer cesarea. Yo había dejado mi plan de parto donde pedía que tanto en parto natural como en cesarea me dejaran el niño para iniciar la lactancia si era posible. Pero el niño necesitó reanimación superficial y se lo llevaron a su padre. La primera vez que lo ví fue a media luz, en brazos de su padre. En seguida vino una enfermera a ponérmelo al pecho. No recuerdo sus indicaciones. Sólo sé que mi niño recién nacido baboseaba torpemente mi pezón buscando su alimento. Es una sensación, bestial, casi animal tan fuerte…

En los días siguientes, en el hospital, Miquel pronto me hizo grietas dolorosísimas en los pezones pero había que seguir dándole el pecho para curarlas y que aprendiera. En una ocasión, dejamos a Miquel con las enfermeras para pasear un poco en el pasillo, al volver lo vimos rodeado de enfermeras dándole mimitos y ¡con un chupete en la boca! Dice Jordi que puse una cara de asesina... Ponerle al pecho era sinónimo de ponerle nervioso, se ponía a buscar aquí y allá. Terminaba "mamando" desesperado de mi brazo, mi vientre, de su mano... y como no sacaba nada pues mas desesperación. Era realmente estresante.

Una vez en casa, Miquel se dedicó a dormir y a intentar mamar. Nos sentíamos muy inseguros. Me dolían horrores los pezones y, lo más preocupante, no estábamos seguros de que Miquel se alimentara correctamente, así que ante esta duda no hay principios que valgan. Jordi fue a la farmacia a por un sacaleches manual y biberones. Como tenía herida en los pezones, la extracción fue bastante dolorosa pero conseguí suficiente leche para calmar a Miquel. El viernes tuve que volver a sacarme leche y dársela en biberón aunque seguía poniéndole al pecho y curándome las heriditas del pezón. Por las noches, le daba el pecho por no tener que estar media hora con el sacaleches y Miquel se cogía. Me parece imposible llegar a los seis meses de lactancia materna.
Cuando Miquel cumplía un mes yo estaba con dolor de pechos y con riesgo de mastitis por que el señor no me vaciaba bien los pechos. He tenido que darle biberones enteros en dos ocasiones por que se ponía tan nervioso que era incapaz de mamar. Y yo vaciarme los pechos con el sacaleches manual. Parece mentira porque algunos días la lactancia va como la seda y otros es un calvario. Estaba con los pezones doloridos aunque sin grietas. Me alquilo un sacaleches electrónico por diez días y esto me salva de la inflamación de pecho. El pediatra me sugiere darle suplemento de leche en polvo con biberón por que no ha ganado suficiente peso. A los tres meses empezamos así con la lactancia mixta aunque Miquel sigue rechazando el pecho. No soporto ver a mi hijo llorando ante mi pecho y riendo ante el biberón. Decido dejar la lactancia materna y darle biberón, dándole el pecho lo mínimo para que no me gotee. Sorprendentemente, descubro en los siguientes días que, intercalando biberones, las tomas de pecho se vuelven tranquilas y placenteras. El dolor de los pezones desaparece de un día para otro. Así que, en cuestión de un mes y medio, los suplementos en biberón desaparecen casi por completo y conseguimos una lactancia materna placentera para ambos. Estamos en los seis meses, con el “permiso oficial” para dejar la lactancia materna, justo ahora que la empezamos a disfrutar ¡Anda ya! No quería dejar de dar el pecho, era algo que sólo podía hacer yo, algo saludable, íntimo. Unos momentos preciosos con mi niño.

Seguimos con el pecho, papillas… Ahora todo es fácil. Al niño le encanta mamar aunque sigue sin estarse quieto. Me preocupaba el hecho de que, por mi discapacidad, no supiera colocarlo al pecho cuando el niño fuera más grande. No contaba con que lo haría él solito y que me descubriera el pecho al menor descuido ¡tengo a un teta adicto! Creo que de saber lo que sé hoy, no me hubiera angustiado tanto por el peso del niño y hubiera confiado más en mí misma aunque pienso que los biberones no tienen por que interferir en la lactancia materna ¡En mi caso, la salvaron!

Mi niño tiene 22 meses y toma teta nada más levantarse, después papillas y pecho a demanda durante el resto del día. Si me llegan a decir esto al mes de nacer Miquel no me lo creo. Ahora oigo mucho eso de “debes dejar de dar el pecho ya” pero no encuentro ningún motivo para hacerlo. Ni la manera: ¡ Miquel sabe encontrar su teta en cualquier momento y sin ayuda! Por eso, en realidad puedo decir que yo he dejado de dar el pecho hace medio año más o menos ¡por que ahora lo coge él! Así que, realmente, yo hace meses que he dejado de dar el pecho ¿no?


Este texto fue publicado en catalán en http://criatures.ara.cat/somlallet/2011/01/19/una-lactancia-mes/comment-page-1/

lunes, 18 de octubre de 2010

Lactancia materna hasta en la sopa

Como todo, es cuestión de modas. Todos los medios de comunicación se hacen eco de lo buena y maravillosa que es la lactancia materna (menos El Mundo, como no). Fuimos a la fiesta de la lactancia de Terrassa. Allí se leyó un manifiesto donde se recomienda los consabidos seis meses de lactancia exclusiva cuando, curiosamente, sólo hay cuatro meses de baja por maternidad (hoy he oído que se plantean ampliarlo a cinco meses) ¿No es un contrasentido? Si, existe el fantástico invento del sacaleches. Y no lo digo con sorna. A mí me sirvió de mucho cuando la subida de la leche y sé de mujeres que lo utilizan largo tiempo en el trabajo. Es admirable por que a mí me parecía algo muy tedioso. Con lo hermoso que es dar el pecho en directo y hay que darlo en diferido por que a nadie se le ha ocurrido que la baja de maternidad es demasiado corta o no hay guarderías en las empresas.

Ahora mismo estoy escribiendo este post con Miquel mamando de pie delante mío ¿Quién dice que la lactancia es incompatible con el trabajo? Es broma, por desgracía, en muchos casos, lo es. Una diputada italiana va al parlamento con su hijo en un fular pero eso es un privilegio. Se trata de darle a la maternidad el lugar que le corresponde sin que esto quiera decir que la mujer deje el mundo laboral. El otro día hablé con una madre en el parque. Su hijo tenía cuatro meses y lo estaba acostumbrando al biberón por que debía volver a trabajar y no se veía utilizando el sacaleches. Es realmente incomprensible que se acuse a los padres de poca dedicación a los hijos cuando los horarios laborales son realmente incompatibles con la vida familiar.

Quizá esté un poco cansada de dar el pecho, sobre todo del modo impetuoso y antojadizo de mamar de Miquel, quizá los primeros meses fueron agotadores y estresantes pero... Puedo decir que la lactancia es una experiencia enriquecedora, relajante y contribuye a subir tu autoestima (una vez la lactancia está bien establecida. Los principios son duros).

viernes, 15 de octubre de 2010

Negociando con la teta

Miquel domina el lenguaje cada vez mejor y tiene muy claro lo que quiere. Es para comerselo a besos cuando pide "mách" carantoñas o te mira incrédulo cuando dejas de jugar con él "ya tá?". Cerca de casa tenemos una iglesia que da todas las campanadas (afortunadamente, a un volumen razonable). Pues a Miquel le encantan las "ampanas" y las espera con expectación. También tiene muy claro que todo lo que se come es "patata" aunque ya empieza a decir "manzana". Os estais fijando: todo con la a.

Utiliza este nuevo recurso también cuando quiere teta. A veces, no quiero dársela (en teoría, estamos dejando el pecho) y le ofrezco galleta o pan. Lo coge, lo mira y entusiasmado me lo ofrece o me lo mete en la boca directamente exclamando "¿tetassss???". ¿Quién negocia con quién? Me siento una máquina expendedora. "Le meto a mamá en la boca un trozo de pan y consigo leche" pensará Miquel.

Mañana iremos a la tetada popular de Terrassa que se celebra por la Semana Mundial de la Lactancia. Iremos por segunda vez y sin saber aun como ni cuando dejaremos el pecho.

viernes, 24 de septiembre de 2010

¿Lactancia prolongada?

Pues eso, con casi 19 meses y seguimos con teta-adicción-asalto-a-mamá-en-cuanto-se-agacha. Nunca pense que llegaría a este punto. ¿Os acordais cuando lloraba por que Miquel no quería tomar teta a los tres meses? No sé si estoy nostálgica o son efectos secundarios de repasar mi libro por vigesimo quinta vez (Ah! Ahora vuelve a estar en la editorial y espero que ya quede poquito para su publicación). Es cierto que últimamente rememoro mucho mi embarazo ¡ains!

Con Miquel va de fábula, últimamente casi no utilizo los tirantes por que va cogido de mi silla o por que quiere brazos. El tema del pecho me agobia un poco. Hace todas las comidas sólidas que le tocaría menos por la mañana, que hay que pelear con él para tomar un simple bibe espesado ¡prefiere la teta! No sé si probar a darle papilla en plato pero ¿qué hago yo con mi leche? Bueno, supongo que con el tiempo... Dentro de un año si que quiero que vaya a la guardería y si sigue encaprichado de la teta, no llegaremos nunca. Si, incrédulos, irá a la guardería aunque sea sólo un año. Miquel ya es muy sociable pero creo que le hará bien habituarse a nuevas reglas por que es algo cabezón, je je je.

Dentro de poco se celebra la Semana mundial de la lactancia materna. Me hace mucha ilusión ir con Miquel a la "tetada popular". Aunque la manera de mamar de Miquel nunca fue muy ortodoxa ¡No para quieto un segundo! ya no me da reparo darle el pecho en cualquier sitio por que si se me escurre, mama de pie y todos contentos (bueno, mi espalda no mucho)). Salvo por la mañana, intento priorizar otro tipo de alimento a la teta aunque alguna chupadita, aunque sea en un despiste mío, siempre la consigue. Despertó Miquel ¡Hasta otra!

martes, 6 de julio de 2010

Cosas de la maternidad

Realmente ser madre es algo bello, enriquecedor, que te hace crecer y madurar día a día. A pesar de las malas noches por que a Miquel le están saliendo dos muelas a la vez ¡pobre! él no pierde el buen humor y te hace sonreir fácilmente.

Ahora me vuelve a aceptar el chupete si tiene mucho sueño pero sigue prefiriendo la teta en todo momento. Aprovecha cualquier descuido para engancharse. Aunque ya no hacen falta descuidos. Si lo cogo en brazos y el señor decide que quiere teta ya no le pide a su mamá permiso. Aparta toda las telas que haga falta y se engancha al pezón sin que yo mueva un dedo. ¡Increible! Y yo que pensaba que tendría que dejar el pecho antes de lo deseado por mi discapacidad....

Hemos decidido quitar su bañera por que se le queda pequeña. Estos días se ha bañado con su padre y yo estoy al ladito con una toalla para pasarlo a la bañera y para cogerlo cuando toca salir. Utilizo la silla de escritorio con ruedas. Yo me animé a probarlo, a meterme en la bañera con el niño con Jordi bien cerquita por si se me escurría. La experiencia fue buena pero creo que no lo volveré a hacer. Y no es por que yo sea discapacitada y me cuesta entrar y salir de la bañera, por que el niño se me escurra y se mueva más que una anguila, no por que me deje ciega por sus chapoteos. No lo volveré a hacer por que el señor, después de salpicar todo el baño con sus juegos, se gira y ¡se pone a mamar! Y ahí llega el drama cuando su padre lo quiere sacar, que hace calor pero tampoco es cuestion de quedarse en la bañera toda la tarde. En fin, la teta-adicción continua.

Miquel come bastante bien, en linea generales pero por la noche se pone díficil la cosa y hay que recurrir a la tele (si, me parece una opción nefasta pero es así). "Menos mal" que hay canales infantiles que ofrecen dibujos por las noches. Así que nos hemos tragado Mary Poppins tres o cuatro veces por que el niño se queda embobao viéndola. Una película pasable si obviamos la visión machista que impera en toda la cinta. Le sigue de cerca La vaca Connie, realmente la serie de dibujos que me parece más aceptable, como La casa de Mickey Mouse. Y la que me saca de quicio: Villa Pereza Donde se concentran todos los tópicos de los dibujos. Con su superheroe y su supervillano, que al final resultan mucho más repelentes los buenos que el malo. A ese Sportacus lo que le hace falta es un buen .... y dejarse de flexiones ¡seguro que va dopado! Tanta vitalidad no puede ser sana. En fin, que una se pone a divagar... Intento evitar Bob Esponja por que aunque no tengo ningun argumento, no me cae bien, pero ahora mismo lo tengo pegado al techo en forma de globo por que al niño (me refiero al padre del niño) le hizo gracia comprarselo a Miquel y cabrearmne un poquito a mí. ¡Es imposible hacer un bicho más feo! ¿Dónde están esos dibujos como "Erase una vez...", "Candy Candy"..? Aunque esta última dejaba en bragas al mejor de los culebrones. En fin, creo que lo más acertado es que un niño de un año no vea la tele pero el mal ya está hecho y, a veces, es la única forma de que cene.

lunes, 22 de marzo de 2010

Feliz día del padre!!!!!!!!!

Este año, si. Hace un año, este día pasó desapercibido casi por que estaba totalmente absorvida por un bebé de 20 días, con problemas para cogerse al pecho, con problemas para vestirlo, cambiarlo, sacarlo... UFF! Qué lejos veo todo aquello y sólo ha pasado un año.

Gracias a las siestas de Miquel y a mis padres le he podido preparar un fotolibro al papá para el día del padre ¡ha quedado precioso! De verdad que estoy muy contenta de todo lo que he hecho, de todo lo que he descubierto que podía hacer. Que el niño se haga grande, no es un inconveniente sino una ventaja. Ya te ayuda a la hora de vestirle, juega contigo a esconderse la carita mientras le cambias el pañal, te sigue a donde vas. Aquella frase que dije de "los problemas crecen"... pues va a ser que no, que disminuyen. Si, el niño pesa más, claro, pero llevarlo en mi regazo es cada vez más fácil por que se aguanta mejor. Las grandes tiras que le puse al cinturón, se las sigo poniendo por precaución pero casi no hacen falta. Ahora lo que hago es poner al niño en mi regazo con el cinturón ya abrochado. Le paso el cinturón por la cabeza (ya no se molesta por eso), los cintos de la entrepierna, los ato a un brazo de la silla y ¡a la calle! Todo es más fácil ahora.

Hace un año, lloraba por que el niño no quería el pecho. Ahora mama de todas las maneras, hasta las más estrambóticas. Nunca se ha estado quieto al pecho (excepto cuando quiere dormir) pero es que ahora me lo engancha desde cualquier posicisión y hace "el baile del culito" mientras mama y yo me río. Y, evidentemente, al comer ya casi de todo, el pecho no es cuestión de horas y horas, si no de minutos o chupetones. Ahora, lo puedo poner yo en la trona, ya que mis padres me regalaron por navidad una trona que se puede poner la silla en el suelo, a esa altura si que puedo manipular al niño para meterlo en la trona para merendar.

Vaya, me siento acaparadora de este post que era para el día del padre ¡jejeje! Pero es que me siento feliz por todo esto y todo lo he conseguido en un año. Ya empieza a caminar sólo en la calle, dentro de poco echaré de menos estos momentos mientras le pongo la quinta marcha a la silla para alcanzarle...

domingo, 23 de agosto de 2009

Victoria

DDespués de bajar, sólo queda encontrar la manera de subir lo más rápido posible antes de que te hundas más y mas. Estas vacaciones hablamos Jordi y yo con mis padres sobre su proteccionismo pero había que hacer algo más. Era evidente que el tema mochila no sólo fallaba por la mala cara de mis padres por que en parte estaba justificada: Miquel se desbordaba de la Premaxx por todos lados. Así que era cuestión de encontrar una mochila cómoda para él y para mí, que no se me clavara en las piernas.

No fue fácil. La mayoría de mochilas del mercado tienen los enganches debajo por que ahí no molestan a nadie que vaya de pie pero la de Sarobaby se compone de una pieza única acolchada y los enganches los tiene en las correas. Además, no es muy difícil de poner aunque nunca la he puesto sola del todo. Primero me pongo las correas por la espalda y siento al niño encima de mis piernas, en la mochila, cierro la mochila con los velcros y enganches y ¡a la calle! Con esta mochila, cuento con el apoyo de mis padres, cosa que se agradece muchísimo y me ayudan a ponérmela. Aunque siempre cae algún comentario de que da calor, que no camino nada. Sé que es importante que camine y por eso algún día se ha sacado al niño con el carrito. Pero yo quiero llevar a mi niño mientras pueda y es una decisión que ya tomé antes del embarazo. Me gusta utilizar el andador pero he decidido utilizar la silla para atender mejor a mi hijo.

La lactancia ahora es un lujazo. Alguna noche ni me pide pero cuando me pide en 10 minutos ya lo tengo otra vez dormido. Por el día, las tomas son placenteras y se alargan algo más. Raramente se duerme al pecho, ahora. Si me llegan a decir cuando tenía un mes que ahora pensaría así... Así que teniendo en cuenta esto y el tema de la dichosa gripe A, dejaremos el pecho en el 2015 ¡y tan contentos! Lo que os comentaba de mi falta de pericia para poner al pecho a un niño de ocho kilos, lo suple él mismo sobradamente. Cuando lo pongo al pecho, él me coge el seno con su manita y se lo coloca en la boca ¡lo tengo lleno de arañazos! jeje.

Otro problema resuelto: la cuna grande. Jordi me ha colocado en medio de la barandilla una manecilla que acciona los pestillos de ambos lados a la vez y así puedo bajar y subir la barandilla con una sola mano. ¿Es un genio o no mi marido? A Miquel le sobra sólo un palmo en el moisés, así que habrá que ir mentalizándose del cambio y ver cómo le doy la teta o el biberón de noche.

Me da mucha pereza pensar en la guardería. Pero quizá nos vaya bien para despejarnos un poco, andar con el andador... Y ¿encontrar trabajo? sería genial volver a trabajar aunque está muy difícil. Tengo un proyecto que me gustaría realizar: Publicar un libro con el contenido de este blog ampliado. Creo que es un material interesante, sincero y que puede ayudar a mas personas. Me encantaría que me publicarán un libro así.

domingo, 24 de mayo de 2009

Superando las crisis, poco a poco

Después de tocar fondo, sólo queda subir ¿no? La lactancia sigue con sus altibajos, negociando con los biberones... pero Miquel lleva tres noches durmiendo toda la noche y quizá por estar mas descansada veo las cosas de otro color. Intento tranquilizar a Miquel mientras le doy el pecho, darselo en diferentes sitios y en diferentes posturas. Es curioso que el sillón mas cómodo de toda la casa que utilizo para darle el pecho parece que es el lugar que menos le gusta.

Este fin de semana le he tenido que dar el pecho en dos ocasiones en el coche (aparcado, evidentemente). No me gusta nada, me siento insegura y, en teoria, eso se lo trasmito al niño. Pues bien, Miquel ha mamado de lujo sin un quejido, tranquilo... ¿tendré que subirme el asiento del copiloto a casa? De verdad, que no lo entiendo. Así que continuamos con lactancia materna o mixta mejor dicho, ya que algún biberón al día siempre cae. Sigo siendo consciente de que cuanto mas pese el niño mas me costará ponerlo a mamar, pero todo llegará...

Otra cosa que se va estabilizando: las salidas con Miquel. He llegado a un acuerdo tácito con mis padres. Un día sale con ellos en el carrito y otro día conmigo en la Premaxx. Si, sigo utilizando la Premaxx. Al llevarla solamente al cuello y al niño apoyado en mis piernas, puedo abrirla completamente para que no pase calor. Direis que es increible pero Miquel ya sostiene la cabeza solo y se sienta con ayuda, así que hoy hemos decidido a probar la Babyhjorn hacía delante. La verdad es que el niño ha ido todo ancho, muy tranquilito y cómodo. Pero es que este niño ya es muy alto, su cabeza me daba en la nuez y realmente pienso que ese acolchado rodeándole el cuerpo le dará mas calor que la Premaxx o el Slimring en verano. El Slimring es cuestión de practica y encontrar la postura. Además, en la Premaxx se queda dormidito cuando quiere sin problemas.

Ya le hemos encargado para julio la cama cuna. Esto me supone un nuevo quebradero de cabeza. Ahora muevo al niño de aquí para allá con la cunita pero cuando tenga la cuna grande........ No sé como lo haré. Me compré una silla de escritorio con ruedas para llevar al niño en brazos pero no me acaba de convencer la idea. Otra opción es seguir utilizando el moises a modo de parque pero tampoco nos sobra sitio en casa.

Parece que todo se reduce a que los problemas crecen en la medida que el niño crece.Y crece bastante, esta semana le he comprado ropita de tres a seis meses y le queda justa ¡...!

domingo, 3 de mayo de 2009

Cuestión de peso

Miquel cada día pesa un poco mas y cogerlo empieza a ser complicado. Yo pensaba que me enfrentaría a este problema de aquí a un par de meses pero ya está aquí. Mi brazo derecho, el mas afectado por la paralisi, se está resintiendo y me duele. Debí hacer pesas durante el embarazo. Tengo miedo de que se me caiga o hacerle daño sobre todo en las tomas de la noche ya que estoy menos alerta por el sueño. Y no puedo darle un biberón de noche sin darle el pecho por que me duelen mucho si no me los vacía. Todo esto me ha deprimido bastante.

Hemos tenido la revisión de los dos meses. Al pobre le pusieron dos vacunas, ya empieza a odiar a los médicos. Yo iba super tranquila respecto al peso por que hace cinco días que mama super bien y algunos días no he encontrado el momento de darle el suplemento de bibe ya que no tenía hambre. Está feliz, mama bien y aguanta mas horas. Pues resulta que no llega al baremo establecido (una gráfica elaborada por Nutriben, sospechoso, no?) por pesar 4 kilos y medio en vez de cinco. He de darle tres bibes al día de 90!!!! Me siento un poco fustrada. Miquel ya me vacía bien pero a veces tarda en pedirme y se me hinchan y no me vacía bien ¿y le tengo que dar bibes? Parece absurdo. Bueno, lo de mamar bien no siempre es así. A veces se pone muy nervioso. ya os lo conté. Y ahora parece que sabe que si se porta mal en la teta le espera como premio un biberón, el muy granuja. Generalmente, en la toma del mediodia o de la tarde es cuando está mas nervioso y acabo claudicando con el biberón. El caso es que Miquel se empieza a reir en cuanto ve el biberón cerca (no es coña) y se lo zampa como si no hubiera comido en su vida. Encima, aun tengo ciertas molestias en los pechos, la tentación de dejar de dar el pecho es muy grande, a veces. Siguiendo el consejo de Enma, me he comprado unas pezoneras. Hoy la he probado y para mí fue un alivio pero al poco rato Miquel se empezó a hacer un lío y acabé por sacarmela...


Este mes de abril se está haciendo interminable con las lluvias y mal tiempo. Salir con Miquel en la bandolera es imposible así y he de aceptar que vaya con los abuelos en su carrito. Estoy deseando que llegue el buen tiempo definitivamente para llevarme a Miquel conmigo cada día. Sigo esperando el fular, espero que vaya bien. Aun así, lo he vuelto a llevar en la Premaxx una mañana y se quedó dormidito y todo. Pero no he podido volverlo a hacer por la lluvia.

lunes, 13 de abril de 2009

Superada la cuarentena

Hoy Miquel cumple 44 días. Esto quiere decir que yo ya he pasado la cuarentena y mi cuerpo ya se ha recuperado del parto. Por un lado, se me ha pasado volando y por otro muy lento. Ya no tengo tiempo apenas de meditar y divagar como hacía durante el embarazo con vosotros.
Cuando estaba embarazada, me preocupaban algunas cosillas que ahora he comprobado que no suponen ningún problema: Temía que mis dos periquitos chillones me despertaran al niño durante el día y es justo lo contrario: parece que le adormecen (como los estuvo escuchando durante todo el embarazo, ahora le tranquilizan). Me preocupaba que después de tantos meses moviéndome con mas torpeza de la habitual, me costara mas hacer las cosas y pasó justo lo contrario: Al no tener la tripa de un día para otro me noto mas ligera y todas las precauciones que tomaba durante el embarazo me hacen moverme ahora de manera mas segura. Y, por último, el tema del sangrado vaginal me ha durado casi 35 días pero realmente ha sido muy leve y no me ha supuesto muchas molestias. Es curioso que lo que no me preocupaba en absoluto es lo que mas quebraderos de cabeza me está dando: la lactancia.
Miquel está ganando peso a ojos vista, por ese lado estoy tranquila pero yo estoy echa polvo. Me pongo Purelan en los pezones y no tengo grietas pero aun así tengo molestias. Miquel me hace daño según como mame. Ahora he probado de darle de mamar en la cama y la cosa ha mejorado. Es sencillo: Acostada de lado con el niño mirando hacia tí le ofreces el pecho y después cambias al niño de lado para el otro pecho. Así me lo enseñaron en el hospital pero en casa lo de cambiar al niño de lado me parecía complicado. En el foro de Crianza Natural me explicaron que ofrecerle el otro pecho era cuestión de ponerse boca abajo encima del niño ¿...? ¡No me atrevo! Así que, como siempre, a inventar una técnica alternativa. Hoy he probado de poner al niño encima de mi brazo, ponerme lo mas de lado posible para acercar el pecho contrario a la boquita de Miquel y ¡Ha funcionado!
Realmente, la lactancia materna es agotadora y no tiene horario fijo. Cuando Miquel pide hay que darle y no sabes cuánto tiempo va a estar mamando. Después me paso un buen rato en el sacaleches para evitar la mastitis y guardo la leche adecuadamente. A continuación, esterilizo todos los componentes del estractor. Total, me paso medio día o mas "dándole" el pecho a Miquel. Me siento algo culpable cuando envidio a las mujeres que le dan biberón a su hijo. Tienen horario fijo, no tienen dolores, en cuestión de un cuarto de hora ya han cumplido y saben a ciencia cierta lo que ha comido su bebé. Si, sé que la leche materna es lo mejor que le puedo dar a Miquel y yo tengo leche para darle, así que no soy capaz de decidir dejar la lactancia materna sólo por mi comodidad.

Confieso que los primeros días era como una loba, no quería que nadie le hiciera nada al niño: lo vestía yo, le cambiaba yo los pañales y casi no aceptaba ayuda. Ahora, entre que ya me he demostrado a mí misma que puedo hacerlo y entre que estoy mas cansada, me he acostumbrado a delegar tareas. Si hay que cambiarle el pañal al niño y a la abuela le hace ilusión ¿para qué se la vamos a quitar?

viernes, 19 de septiembre de 2008

Aproximándose al ecuador del embarazo

Me parece mentira pero a final de mes estaré en la mitad del embarazo ¿ya? ¡Qué vértigo! Hace 15 días me parecía muy pronto para comprar cosas y ahora me parece que el tiempo se me echa encima...

Ayer fuimos a una charla de PRENATAL, realmente recomendable. En la que nos decian que en el quinto mes ya debemos preparar la canastilla para el hospital ¡AAAAAAAHHHHH! por que cada vez hay mas partos prematuros y no es bueno dejarlo todo para útima hora. La charla fue sobre lactancia

Yo siempre he tenido claro que quiero darle el pecho a mi bebé por ser algo hermoso, muy beneficioso para ambos y fácil... ¿Fácil? ¡JA! Ayer descubrí que hay mil maneras de dar mal el pecho y sólo una de hacerlo bien. Se necesita un master para todo.

También se necesita un master para utilizar el angelsound que me acabo de comprar. Supongo que será cuestión de practica... No consigo oir nada. Aunque dado que al médico también le lleva un buen rato encontrarlo, no desespero. Ya se ha visto claro que la mejor manera de sentirlo es agachándome.

Mañana toca maratón por tiendas para encontrar el carrito ideal pero es que faltan un millón de cosas para la canastilla del hospital y quiero estar tranquila los últimos meses.

¡Me estoy estressaaando!!!!!